Los juguetes que el abuelo guardó sin abrirlos de sus paquetes
el legado de lo perdido para siempre
hermosos autitos en sus cajas de plástico
Nunca Olvido
el llanto de no tenerte conmigo
de la lógica de la vida
Mientras en una cama extraña
veo el amor pero siempre estoy tan lejos
lo que empieza en la muerte
(tierra ideal donde el dolor es apenas un fuego, y yo soy el fuego)
termina en la vida
en la inútil sucesión de días
en el gran proyecto
en mi sangre cada instante más adentro de los túneles que no veo
en mis manos que supieron rozar otros dedos
en las manos que hoy se van solas
hacia ningún lado
en el vacío último
en aquello que no puede pensarse
jueves, julio 02, 2009
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