jueves, julio 02, 2009

Aquello que no puede pensarse

Los juguetes que el abuelo guardó sin abrirlos de sus paquetes
el legado de lo perdido para siempre
hermosos autitos en sus cajas de plástico

Nunca Olvido
el llanto de no tenerte conmigo
de la lógica de la vida

Mientras en una cama extraña
veo el amor pero siempre estoy tan lejos
lo que empieza en la muerte
(tierra ideal donde el dolor es apenas un fuego, y yo soy el fuego)
termina en la vida

en la inútil sucesión de días
en el gran proyecto
en mi sangre cada instante más adentro de los túneles que no veo

en mis manos que supieron rozar otros dedos
en las manos que hoy se van solas
hacia ningún lado

en el vacío último
en aquello que no puede pensarse